Nove Vodka

Para el desarrollo de la marca se trasladó toda la historia del producto a un escenario gráfico que reflejara la delicadeza de su elaboración y la magia de su entorno, para posicionar al producto en un sector Premium y exclusivo.

El lugar de fabricación, en el número nueve, sirvió de inspiración para situar el lugar mágico en un punto concreto, dándole el nombre «Nove«; Nueve en lengua Gallega.
La imagen gráfica de la marca se centró en representar ese viaje. Desde el nueve, donde a través de un cóctel de elementos sintetizados se representa un copa de cristal fino, una rodaja de cítrico y un palillo de coctelería.

Cuando descubrimos que era la niebla quien ocultaba el número nueve de esa recóndita carretera, dotamos a la botella de un acabado al ácido para cubrir el producto.