La grieta

Ante el reto de vestir esta botella, el trabajo se enfocó en la historia oculta tras el nombre del vino.

En la gráfica se plantea un silueteado del perfil costero de una de las ensenadas de la isla de Alegranza (situada al norte de la isla de Lanzarote), que recibe el nombre de «La Grieta». El abuelo del viticultor, nacido en dicha isla, le otorgó este nombre al vino, en homenaje a su tierra natal.

Buscando reflejar el lugar y la textura de las tierras en las que se cultiva el producto (suelos de malvasía volcánica), se dotó a la zona terrestre de la etiqueta de una textura oscura y arenosa gracias a un papel especial de ese acabado.

De este modo, la composición general torna a negativo, representando la masa  de color beige la presencia del océano Atlántico en la isla.

Se obtiene así una gráfica minimalista que esconde el origen y la historia del producto en un juego visual a través de los acabados del propio papel.